El primer trabajo grande de Lola Mora fueron los retratos de los gobernadores de Tucumán desde 1853 hasta 1894, que se expusieron el 9 de julio de ese año en el salón de la Escuela Normal, organizado por la Sociedad de Beneficencia.
Lola era alumna del pintor italiano Santiago Falcucci, quien la promovió. Dibujó a los mandatarios a partir de fotografías, daguerrotipos y recuerdos de quienes los habían conocido. “Obtuvo rostros con personalidad y sin rigidez”, dicen Carlos Páez de la Torre (h) y Celia Terán en su biografía de la artista.
Hay casos en que los dibujos son la única imagen conocida de los mandatarios, como Agustín de la Vega (foto 1) y Manuel Alejandro Espinosa. (foto 2). Aunque en este último caso, según se dijo, “se parecía muy poco”. El diario El Orden elogió la muestra de los 20 retratos de gobernadores, “de gran parecido” y dijo que algunos “son verdaderas cabezas de estudio” como el de Benjamín Paz (foto 3). Ella los donó al Gobierno y fueron aceptados en una sesión legislativa en la que se le acordó una “recompensa al mérito” de 5.000 pesos. Se agregarían luego otros tres retratos. La única foto del interior del Cabildo, de 1900, muestra las carbonillas colgadas en sus paredes (foto 4). En los años 40 los retratos pasaron a la casa del Obispo Colombres y en 1976 fueron entregados al Museo Histórico provincial. En la foto 5 se ve la esquina de San Martín y Maipú (hoy Banco Nación), donde era el salón de la Escuela Normal donde se exhibió la muestra en 1894.